Me tatué DIXI UNUM que significa en latín “He dicho uno”.
Me lo tatué porque fue lo último que me dijo mi abuelo antes de morirse y es que estaba en la cama muy malito y me dijo “niña, dame un beso” y yo fui corriendo, le agarré la cara y le dí miles y al soltarle me dijo “he dicho uno” (solo me pidio un beso, no miles) A las pocas horas falleció y quise tatuarmelo para nunca olvidarlo