Cuando mi madre estaba embarazada de mí, mis padres vieron la película «Búho gris» en la que el protagonista llamaba a su hija «ninabuscha» que en su lengua significaba «mi pequeño tesoro». A raíz de eso desde que nací mi padre me puso ese apodo y hoy en día me sigue llamando así de vez en cuando porque le recuerda a cuando era pequeña.