Tras una negligencia médica he tenido que ver como a mi madre le ha tocado afrontar una colostomía que la acompañará de por vida. Ha sido una operación que la ha llevado casi a la muerte la que me enseñó a valorar cada día que la tengo a mi lado. A recordarle lo mucho que la quiero, todo lo que la necesito, y lo guerrera que es y que me ha enseñado a ser. Luchadoras siempre.