Mi abuelo (me crió) siempre me decía al comenzar algo «empieza con el pie derecho» y siempre me salía bien…
Al morir me sentía totalmente incompleta y cogí algunas cartas suyas y copié su letra (que la tenía preciosa) y me escribí en el pie derecho «Siempre caminarás conmigo». Y siempre que comienzo algo, lo hago con este pie y sé que él me acompaña a que me salga genial!