Este es uno de mis tatuajes, lleva conmigo 5 años, lo quería desde hacía un año, y para variar me dolió bastante. Soy altamente sensible al dolor. Desde entonces me acompaña y me recuerda que debo siempre sacar o mejor de mi. Que aquí estoy por cada pasito que he dado. Ahora lo acompaño desde el 12 de enero, cuando falleció mi padre, con su pulsera. El también está conmigo siempre.