Cuando era pequeña mi abuela me regaló un colgante de una luna. Siempre me he sentido muy ligada a este astro y hace poco descubrí su nombre: selenifilia. Soy selenófila. Me gusta vivir de noche, me siento mucho más cómoda y activa, y la luna es mi símbolo de la suerte. Me lo tatué para poder llevar la suerte siempre encima.