Yo me tatué a una perra que tuve. Fue mi primer perro. Un día se puso muy enferma, la llevé al veterinario y me dijeron que tenía Leucemia y que no se iba a poder salvar. Hice todo por ella. Todos los días la llevaba al veterinario a hacerle pruebas, dormía con ella para estar pendiente. Al mes y medio murió. Siempre estará en mi corazón y en mi piel.