La transexualidad ha marcado un antes y un después en mi vida. Y no, no es porque yo lo sea, sino porque mi madre lo es. Esta es la inicial de su nuevo nombre y las manos simbolizan lo que aún vive y lo que se ha desvanecido de la persona que siempre será mi ejemplo.
Todos tenemos algo que se nos queda tatuado para siempre aunque no sea con tinta. Yo decidí tenerlo también en mi piel.