Este tatuane es la huella de mi primer hijo, Raúl. Murió cuando tan solo tenía 3 meses y medio de edad y hacerme este tatuaje fue para mí sanador. Al hacerlo sentí que, pase el tiempo que pase, siempre lo llevaré conmigo. Este tatuaje es, sin duda, mucho más que un recuerdo: es una esencia, un alma, una vida, una unión. Representa un amor que va más allá de la vida.