Iba a ser madre.
Me enamoré de ese pequeño y los sueños que teníamos para él.
Pero… no estaba destinado a ser.
Unos meses después apareció otra raya roja. Tenía mucho miedo, pero tenía que ser fuerte para mi hija.
Desde el primer día, he tenido los instintos de una mamá osa, para proteger a mi osita, por eso elegí este diseño. Y el recuerdo del otro siempre volará con nosotros.