Un tatuaje sencillo pero con una historia maravillosa. Sin duda fue un regalo emotivo e inesperado, por el cuál tuve que luchar muchísimo por podérmela quedar. Era la perrita perfecta, muy alocada, pero que a todo el mundo amaba y la amaban. Por desgracia solo vivió 5 años. Estuvimos luchando mucho con ella para superar el cáncer que, por desgracia, tan pronto apareció…