Mi abuelo siempre me contaba la leyenda de que los sueños pasan por la red filtrando y deslizando los buenos sueños a través de las plumas hacia nosotros. Los malos sueños, las pesadillas, son atrapados en el tejido y desaparecen a la mañana siguiente.
Cada perla, es la inicial de cada uno de mis abuelos.