Cuando tenía 16 años, fui hospitalizado por intento de suicidio. Fue un momento extremadamente difícil y oscuro. Inmediatamente después de mi hospitalización, me inscribí en un programa de terapia silvestre, ubicado en un paraje lleno de lilas. Este tatuaje simboliza el crecimiento, y cada vez que lo miro, recuerdo los meses en los que comencé a querer volver a estar vivo.