El ancla de la Esperanza. En Sevilla podemos verlo en las vírgenes que se llaman Esperanza… y cuando a mi padre le detectaron una serie de tumores, fue algo que no quise perder, algo que me acompañase siempre. El ancla de la esperanza en mi pie, para que me anclase a este también. Poco después nos dieron la noticia de que eran benignos, y el símbolo de la esperanza cobró más sentido.