La vida son tres días, como los que le quedan a una mariposa nada más salir al mundo, todos tenemos dos caras y debemos enfrentarnos a ellas cada día. No podemos elegir las cartas que nos tocan, pero sí cómo jugarlas, nos encanta solucionar el mundo al proponer ideas para que otros las lleven a cabo; Quién tiene un motivo, encuentra la forma.