El tatuaje conmemora a mi abuelo, quién siempre dio todo por su familia. Cuando era pequeño, en las noches de verano, nos llevaba a mis primos y a mí en busca de caracoles por el jardín de su casa del pueblo. Para encontrarlos usábamos una linterna de petaca azul como esta y las almendras representan los almendros que había en el jardín.