Mi primer y más amado tatuaje. Me lo hice en honor a mi madre que pasó por la enfermedad del cáncer. Los colores de la mariposa representan el color de la enfermedad y su color favorito. El centro del tatuaje es la inicial de su nombre. Y la mariquita es un animal que me recuerda muy buenos momentos con ella. Grabada con tinta en mi piel, con pluma en mi alma y con fuego en mi corazón.