Sufrí mucho bullying verbal por quien pensaba que eran mis amigos en el instituto. Pasé muy malas rachas de querer incluso suicidarme, (aunque nadie lo sabía). Me ayudaba mucho dibujar y siempre dibujaba un colibrí, porque me parecía un animal súper bonito, y había un familiar que me llamaba así, porque decía que los colibríes son pájaros muy pequeños pero que era súper fuerte como yo.