Mi padre falleció hace 8 años. Me di cuenta que con el tiempo los recuerdos que tenía eran recuerdos de recuerdos (así funciona el cerebro), y su voz, su imagen, su esencia, era un constructo de mi mente. Cogí su foto favorita, mi hermano la negativó, y lo plasme en mi cuerpo. El amaba la fotografía y las aves. Ahora le llevo a él y sus pasiones de manera indeleble. Es mi único tatuaje.