Sufrí bullying que acabo derivando en problemas psicológicos, en aquella época me autolesionaba.
Con el paso del tiempo lo superé gracias al apoyo de mi mejor amiga y mi familia pero las cicatrices me seguían a todas partes.
Mi amiga me diseño el tatuaje de la bruja que es como siempre me llama mi padre, su ”brujita”, y con el cerramos esa etapa de mi vida tapando mis cicatrices.