Mi abuela era y es una de la personas que más ha marcado mi vida y ella todos los años por Santa Rosa me regalaba un flor, una rosa. No aprecié de verdad, este pequeño detalle hasta que ella se fue y quería tenerlo siempre en mi piel (a la flor y a ella). La palabra «ellas», la llevo por todas las mujeres de mi vida, que tanto me han marcado y que tan importantes son para mi.