Hace poco más de dos meses que se murió mi mascota, era mi fiel compañera, con la que he pasado más de la mitad de mi vida. Ella murió a mi lado y sentí que se llevó un pedazo de mi. Este tatuaje es el más importante que tengo, lo describo como, «de las cenizas resurgiremos» porque para mi fue un nuevo comienzo, una nueva etapa en mi vida de la que tengo que aprender a vivir sin ella.