¿Cuántas historias guardan los aeropuertos? Hay una cara amarga, salidas, en las que el control de seguridad pone km de distancia estando tan cerca. Lágrimas por esas personas que no sabes cuando volverán pero, en llegadas, está la cara dulce, en las que un abrazo recuperas cada segundo qué pasaste sin esa persona, porque en el aeropuerto se han dado besos más sinceros que en las bodas