Hace unos meses me detectaron un cuadro depresivo más o menos gordo y lo único que me apetecía era estar en la cama y jugar a pokemon. En cierto modo me sentía un poco así, como Mimikyu, encerrado de todo lo que me rodeaba fuera y dando una imagen de «felicidad». Este es un recuerdo de lo que no quiero en mi vida, vivir «tapado» del mundo y sonriendo falsamente.