Fue el primer tatuaje que me hice, y fue un tatuaje que me hice tanto por mi madre como por mi.
Muchos años atrás yo pasé una situación de maltrato sola y un día años después de que me pasará eso, tuve que defenderla de una pareja que tubo, la acogí en mi pecho y mientras ella lloraba, le repetía «Siempre serás tuya» una y otra vez mientras yo aguantaba las lágrimas. Ella no lo pasó sola