Pues fue x el hombre más maravilloso, noble y bueno que he conocido, mí abuelo, el me enseñó amar la naturaleza y los animales y x eso me dedico ha ello, tenía una finca de cerezos y yo trepaba x el árbol para coger las de arriba y el me esperaba con el cubo para recoger las que tiraba. Se fue muy pronto pero me enseñó tanto que todavía me duele tanto como si se hubiera ido ayer. TQM.