Momo fue un perro muy amado. Estuvimos juntos por 4 años y el día que tuvimos que partir sentí que se me fue una parte de mi con el. Lloraba todos los días y sentía que lo extrañaba. Nunca pensé en tatuarme hasta que conocí a la tatuadora que realizo el trabajo y realmente para mi tenerlo significa tener una parte de el junto conmigo. Muchas gracias por enviarme muestra gratis!