Después de mudarme a Valencia por amor y que saliera mal esa historia, decidí que yo continuaría sola. Me compré una casa, conseguí nuevos objetivos en el trabajo y a nivel personal y físico se produjeron cambios increíbles.
Dejé de ser una persona frágil y dependiente para ser una persona real, fuerte, e imparable.
Estoy en otro nivel, me quiero mucho más a mi misma.