La gran frase de Frida Kahlo, a la que admiro y ademas inspirado en la leyenda del hilo rojo, todos nacemos conectados a una persona, dos personas unidas por el hilo rojo están destinadas a ser amantes, independientemente de la hora, el lugar o la circunstancia. Por tanto, este cordón mágico se puede estirar o enredar, pero nunca puede romperse.