“No parece que lleves tatuajes!” Es lo que siempre me dice la gente al conocerme. En realidad me gusta que me digan eso, porque demuestra que cualquier persona puede llevar tatuajes, grandes o pequeños, y ser válida en todos los aspectos de su vida. Los tatuajes por sí solos no pueden definir a alguien, pero son una bonita forma de expresión que todo el mundo debería apreciar y entender.