Me hice el tattoo cuando terminé de darle el pecho a mi tercera hija, modifiqué un unalome, un símbolo budista que plasma algo así como el ciclo de la vida, y le añadí una flor de loto, me gusta mucho la metáfora porque ésta flor surge de lo profundo del barro y luego emerge con belleza…. mi vida no ha sido un camino de rosas y ha sido una manera de plasmar cómo resurgí de las cenizas.