Siempre habrá una persona que será tu debilidad, yo encontré a la mía. Mi yaya.
Estuve viviendo un año con mis yayos, y si ya antes la tenía en un altar, ahora la tengo en la piel. Le pedí que escogiera tres palabras que la definieran, y que las escribiera de su puño y letra. De esas tres elegimos la que más le pegaba, y desde ese día, la llevo conmigo. Soy una nieta afortunada y feliz