Después de varios abortos he conseguido ser mamá de una preciosa niña que se llama Emma. En el tatuaje pone la inicial de su nombre, los latidos del corazón de cuando todavía estaba dentro de mi y termina con un corazón abierto por esos bebés que pudieron llegar pero se quedaron por el camino. Y lo tengo al lado de mi corazón. La soñé, la túve dentro de mi 9 meses y toda la vida en mi pi