No es un tatuaje, es una forma de recordar siempre a mi aita. Mi padre (del Athletic a mata, igual que yo) falleció hace 4 años y pocos meses después los leones ganaron la supercopa. Este tatuaje es un homenaje a él y a todo lo que me ha inculcado, a pelear siempre, a no rendirse, a tener mis principios y ser fiel a ellos. Siempre en mi piel y en mi mente.