Mi tatuaje es el nombre de mi madre. No pasa por un buen momento de su vida y ella es la única que ha estado conmigo y con mis hermanas. Para su cumpleaños le escribí una carta muy sentimental y al final le puse que siempre iba a estar en mi corazón, entonces le enseñé el tatuaje, que lo llevo encima del corazón, y rompió a llorar de alegría. Para ella es una gran muestra de amor.