Siempre dije que el día que perdiera a mí mejor amigo lo llevaría siempre a mi lado y seguiríamos paseando juntos, así que cuando pasó decidí tatuarme un ramillete compuesto por unas ‘siempreviva’, unas ‘no me olvides’ y una ramita de nuestro pino, bajo el que ahora descansa y otras tantas veces pasamos horas y horas jugando a rodearlo. ?